Tip 1: El poder del pensamiento

Está más que demostrado que nuestros pensamientos influyen en nuestras emociones, y las emociones influyen en cómo actuamos.

Por ejemplo, ayer fui a comprar al supermercado. Algo muy aburrido, ¿no es verdad? Pues si decido contarlo a alguien, y lo hago con entusiasmo y remarcando algo positivo, aunque sea exagerando al máximo, y no quede muy natural, y aunque yo sepa que lo que estoy haciendo es exagerar, aún así, y con todo eso presente, engaño mi cerebro que de repente empieza a creerse mi historia.

¡Imposible!

Pues es totalmente real, está más que demostrado que mis percepción de como me fue ayer en el supermercado cambia. Mis emociones sobre la compra de ayer, cambia. Mi actitud cambia y por ende cambiará que yo vaya con más o menos ganas la próxima vez a comprar.

Cada vez hay más estudios que confirman que nuestro lenguaje positivo puede mejorar muchísimo nuestro humor, nuestra confianza, nuestra productividad y más, mucho más.

Pero ojito, al revés funciona también. Vuelvo a repetir, para él que se lo ha leído de pasada… al revés también funciona.

– ¡Mierda!

– Sí.

Si describimos nuestras experiencias negativamente, se vuelven más negativas, las volvemos a describir negativamente, y se vuelven aún más negativas, empezamos a sentirnos mal, no queremos hacer las cosas, nos frustramos, y así hasta el infinito y más allá.

Nos ahogamos en un vaso de agua. Los pequeños problemas se vuelven más grandes. El pensamiento negativo drena la energía, más que pasarte horas trabajando en una mina. Exagero. ¿O no? ¿Nunca habéis visto a las personas que pasan horas en un trabajo que les agota físicamente y luego al acabar tienen energía para tomar una caña con su cuñado? ¿Y luego están las personas que ni siquiera trabajan en algo y al final del día parece que les ha arrollado un tren? Pues eso.

Muchas veces ni nos damos cuenta de lo que hacemos, cuando decimos:

  • esto es tan difícil
  • soy un vago
  • no soporto esta tarea
  • esto es muy aburrido
  • no me va a dar tiempo
  • mi vida es injusta
  • no me concentro

Cuanto más repitamos esto en nuestra cabeza, más fuerza van cogiendo estos pensamientos y menos energía nos queda para realmente hacerlo. ¿Qué tu vida es injusta? Pues más injusta va a ser si sigues repitiendo eso. Y no porque como dicen algunos la energía mala atrae la energía mala. ¡NO! Es porque te enfocarás en esa frase y todo lo negativo para justificar lo que estás diciendo. Fíjate que todo esto es muy subjetivo, es como tú ves la situación y muchas veces ni siquiera corresponde a la realidad.

(piénsalo)

Libro: UNFU*K YOURSELF – Gary

 

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